A lo largo de su carrera, se caracterizó por su mentalidad innovadora, ganándose históricamente el apodo del "médico al revés" (medico a rovescio) por su capacidad para romper con los dogmas de su época y anticipar los métodos de la ciencia moderna.
Asimismo, Marco Aurelio Severino ocupa un lugar fundamental en los antecedentes históricos de la grafología, siendo considerado uno de los grandes precursores de la interpretación del carácter a través de la escritura durante el siglo XVII.
En 1622, el filósofo boloñés Camillo Baldi publicó el tratado impreso que vinculaba de forma bastante detallada la personalidad con la escritura. Fue la reedición en latín de la obra en 1644, la que inspiró profundamente a Severino, quien decidió expandir e incorporar estos conceptos desde su propia pers-pectiva como médico y científico de vanguardia.
Severino comenzó a redactar un ambicioso tratado sobre la materia bajo el titulo 'Vaticinator sive Trac-tatus de divinatione literali' (El adivino, o Tratado de la adivinación a través de las letras), abordando así la escritura desde una óptica de pronóstico médico y fisonómico, y planteando que los rasgos gráficos estaban conectados con el temperamento, el estado físico y las cualidades intelectuales de la perso-na. Lamentablemente, el libro no fue concluido, debido a la epidemia de peste que azotó Nápoles en 1656 y que sorprendió a Severino.
Los testimonios, cartas y fragmentos supervivientes sirvieron para que historiadores de la psicología y la grafología rescataran su nombre siglos después. Los restos y borradores manuscritos de su tratado inconcluso se conservan hoy en día en la Biblioteca Lancisiana de Roma, en Italia.
ARGA-Grafología

